Con el paso de los años he aprendido que el pasado se nos escapa como
agua en una cesta, que el futuro es una incógnita y que sólo queda el
presente. He aprendido a ser feliz con las pequeñas cosas que me
rodean: la sonrisa de un niño, la mirada limpia de un amigo, las
caricias de mis hijos, mis recuerdos y añoranzas, el olor de la tierra
mojada tras una tormenta, el rumor de las olas batiéndose contra las...
11 de enero de 2013
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